Iglesia Rupestre de San Nicolás
Una iglesia rupestre está excavada en la piedra de tofo verdoso en la cima del monte Epomeo.
Está dedicada a San Nicolás, originario de Licía (en la actual Turquía) y santo de la Iglesia católica y de la Iglesia ortodoxa.
Alrededor de la iglesia se encuentra el Ermita, al borde del acantilado: las celdas se alinean en el tofo, a un lado de un pasillo de bóveda.
Las celdas reciben luz del poniente gracias a pequeños terracitos, que parecen formar nidos de águila.
Interior de la Iglesia
El interior de la iglesita, hecha a bóveda, está pintado de cal y se puede observar un suelo de mayólica y una pequeña barandilla de mármol, que divide la pequeña nave del presbiterio.
La figura del Santo resalta de un bajorrelieve marmóreo.
Representación de San Nicolás
S. Nicolás es retratado con vestiduras pontificales: el báculo en la mano derecha, la mano izquierda apoyada sobre la cabeza de un devoto, que le ofrece un cáliz.
En la parte superior se lee:
C.C. FF. VINCENZO PASQUALE E BIELO TROFA CVRATVRI DELO CASALE DE FONTANA;
mientras que debajo de la imagen del Santo está escrito:
S. NICCOLAI (sic) MCCCCC A.D.V. DICEMBRO (sic).
Bajo el suelo se encuentran depositados los restos mortales de Giuseppe D’Argouth, mientras que en la nave principal se encuentra el “sepulcrum fratrum”.
En la iglesia se halla uno de los más bellos crucifijos de madera de la isla.
Historia de la Iglesia
La iglesita ya existía antes de 1459 ya que es mencionada por el autor Giovanni Pontano cuando describe la batalla entre Giovanni d’Angiò, que asediaba el Castillo de Ischia, y las tropas del Almirante Giovanni Poo, que ejecutaban las órdenes del Rey de Nápoles Ferdinando de Aragón.
Cabe recordar, además, que el Epomeo y el cercano Monte de la Guardia fueron excelentes puntos de observación y señalización de los ataques por parte de enemigos y piratas.
Reconocimiento y Patronato
En 1504, la iglesia rupestre fue canónicamente reconocida como beneficio eclesiástico, bajo el título de “S. Nicolás de Monte Forte en casale Fontana”.
En 1512, el obispo mons. Donato Stinco concedió el derecho de patronato a Giovan Battista de Valle y a sus descendientes.
En 1600 se registran las primeras presencias de ermitaños, que aquí se dedicaban a la contemplación, la oración y el trabajo, y se vestían como los frailes de San Francisco de Asís.
En particular se recuerda la figura de Fra Giorgio el Bavar.
Beatrice Quadra y las Monjas Clarisas
Posteriormente, Beatrice Quadra, una noble, eligió el eremitorio como lugar de retiro para las monjas clarias.
Desafortunadamente, debido a la rigidez del clima, las monjas abandonaron este lugar y se trasladaron al Castillo Aragonés.
Giuseppe D’Argouth
La segunda mitad del ’700 está dominada por la noble figura de Giuseppe D’Argouth (de origen flamenco), un comandante de la marina militar que había participado en la guerra que España había declarado a Austria por la conquista del Reino de Nápoles.
Al finalizar la guerra, de la cual España salió victoriosa, el Rey Carlos III de Borbón había asignado al comandante Giuseppe D’Argouth el mando de la guarnición destacada en la Isla de Ischia.
La Emboscada y la Conversión
Según el anónimo Ultramontain, durante su breve gobierno, dos militares de la guarnición encargada de la vigilancia de la isla decidieron desertar y se refugiaron entre los castaños del Epomeo.
El Comandante, aunque ofendido y dolido por su comportamiento, fue a buscarlos.
Sin embargo, los dos militares le tendieron una emboscada e intentaron matarlo.
D’Argouth, presa del pánico, invocó la ayuda de San Nicolás y fue salvado por un milagro.
Después de esta dramática aventura, se despojó de las vestiduras militares y, siguiendo las enseñanzas de San Francisco, decidió retirarse al monte Epomeo y vivir como ermitaño.
Desarrollo del Ermitario
La figura de D’Argouth conduce al desarrollo de un periodo histórico lleno de actividad: Fra Michele Alemanno funda un eremitario destinado a vivir una vida piadosa y contemplativa.
El eremitorio se convierte así en un lugar de oración y de desapego de las cosas terrenales.
Estructuras del Eremitorio
Dentro del Eremitorio había seis celdas, una cocina, un pequeño molino de granos, un horno, el depósito de leña, un refectorio y una cisterna.
Además de la oración, los frailes se dedicaban al cultivo de la tierra, con el fin de acumular provisiones para el periodo invernal; cortaban leña, segaban la hierba y finalmente se dedicaban al pastoreo de unas pocas cabras.
La Misa se celebraba los días domingos y festivos por Fra Nicola Ramy.
Muerte de Fra Giuseppe D’Argouth
Fra Giuseppe D’Argouth murió a los 74 años el 17 de agosto de 1778.
Sus funerales fueron plebiscitarios porque gozaba de fama de santidad.
Después de la ceremonia fúnebre, el ataúd fue enterrado en la iglesita del eremitorio.
Tras su muerte, la dirección del cenobio pasó a Fra Michele, quien lo dirigió durante otros doce años.
El Eremitorio de S. Nicolás representó un oasis de paz y serenidad para los ermitaños y para sus visitantes, que quedaban admirados por la vida austera de los Frailes.
Contiendas y Uso Durante la Guerra
El eremitorio ha estado durante años en el centro de contiendas entre el municipio de Serrara y los beneficiarios de la Obra de San Nicolás apoyados por la Curia diocesana.
Durante la Segunda Guerra Mundial, fue utilizado como estación de guardia.
El ermitaño Luigi Luongo promovió la fiesta de San Nicolás: el 6 de diciembre, peregrinos de todos los rincones de la isla, atraídos por el árido escenario del Epomeo o por devoción, se dirigen a la iglesia y participan en la Misa que se celebra allí.
Apertura al Público
Hoy la iglesia está abierta al público en algunos días de la semana y forma parte del municipio de Serrara Fontana.